Mensaje de un libertario en el SFD

16/09/2011

Dedicado con más sarcasmo que cariño al Troll Oso Cerdo, amo y señor de la erística antilibertaria.

Gracias por venir a este festival. Esperamos que disfrute este disco de software libre. Sin embargo, tengo la obligación moral de quitarle varias vendas de los ojos.

Quizá no lo haya notado, pero el sistema ha creado múltiples formas de restringir la libertad de las personas. El software no libre, que forma parte del sistema de monopolio intelectual, es una de ellas. Aunque todo el mundo lo usa, lo hacen ignorando que usarlo les priva la libertad: no les permite saber cómo funciona por dentro, los castiga si intentan compartirlo, y los espía sin su consentimiento. Sin embargo, hay una forma de escapar a esa privación. Debo advertir, empero, que ese camino es tortuoso y requiere de grandeza de ánimo.

Sí, deberá dejar de usar los programas y formatos que solía usar. Deberá exigir, de forma razonable pero inflexible, que todos los documentos y multimedia que reciba estén en formatos libres, o privarse de ellos y afrontar con valentía las consecuencias.

Sí, deberá privarse de la mayoría de sitios de Internet, que no respetan su libertad al usar o recomendar tecnologías no libres. Además deberá cortar comunicación con todas las personas que se nieguen a dejar de utilizarlos y pasarse exclusivamente a alternativas libres.

Sí, es muy probable que deba destruir su computadora y celular actuales, y reemplazarlos por alternativas técnicamente inferiores, pero infinitamente superiores en libertad.

Y el software no libre no es la única privación de libertad que hay. Los monopolios intelectuales incluyen también las marcas registradas, los derechos de autor y las patentes. Son tan pervasivas que a toda idea pensada automáticamente se le impone alguno de estos monopolios. El arte, antes libre, ahora sufre de cadenas que impiden compartirla y modificarla, a veces incluso mediante mecanismos de software no libre como el DRM. Sin embargo, al menos para los derechos de autor, hay una alternativa: la cultura libre en formatos libres.

Sí, eso implica que deberá dejar de seguir a sus artistas favoritos. Es más, deberá boicotearlos hasta que sus obras sean libres.

Sí, eso significa que, además de los sitios que usan o apoyan tecnologías no libres o patentadas, deberá rechazar aquellas que, aunque libres, promuevan o incluyan cualquier tipo de obra no libre.

Sí, eso significa que la televisión, la radio, los periódicos y demás medios de comunicación que usa a diario, deberá rechazarlos y reemplazarlos por alternativas libres.

Sí, también deberá dejar de usar cualquier producto que esté patentado o use marcas registradas.

Comprendo que este camino parece doloroso para quien no aprecie realmente su libertad. Pero ahora que lo sabe, tiene el deber de elegir. ¿Seguirá con su vida tal como va, sabiendo que sacrifica su libertad con cada privación que se niega a aceptar, o seguirá el camino de la libertad?

Espere, ¿a dónde va?

Comprendo… ese siervo ya hizo su decisión. El sistema le ofrece comodidad a cambio de su libertad. Y no dejará esa comodidad, pase lo que pase…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: